Page 76 - SEComunica Nro 3
P. 76
SEComunica | La Revista N° 3
para Navidad o para el día de la secretaría, y estos detalles tienen
¿Y hoy por hoy qué haces?
mucho valor para mí. De hecho, es lo primero que me llevo a mi
casa porque sé que lo hacen con todo su corazón. Es la satisfacción
En primer lugar, hago lo que el Secretario de Finanzas, el Sr. Pedro de que se acuerden de uno.
Moretti, con quien trabajo hace muchos años, y el contador, me in-
diquen. Entre otras cosas, me encargo de armar el presupuesto del Hay una señora a la que, durante muchos años, atendí al esposo
sindicato y se lo paso al contador para su aprobación o no. Además, que, lamentablemente, ya falleció. Ella viene todos los años a ver-
preparo los pagos, atiendo a todos los proveedores, y siempre tra- me para traerme un regalo, cosa que le digo que no haga, pero
tando de hacer todo de la mejor manera posible. Esto, en conjunto cuando está acá se emociona tanto que a mí me llena el corazón.
con mi compañero y amigo, Miguel Ángel Gómez, que me ayuda
en todo. En su origen el plantel estaba integrado por Celia, Jorge,
Eduardo, Norberto, Adrián y Miguel, y en la actualidad somos mu- Después de estas más de tres décadas,
chos más, Valeria, Melina, Valeria, María, Julieta, Liliana y Elías.
¿qué valoración haces de tu estadía en el sindicato?
Yo quiero al sindicato… amo al sindicato. Yo crecí acá adentro. Si
Si bien cada secretaría tiene sus obligaciones y responsabili- bien trabajé en otros lados, de hecho fui empleada de comercio
dades…¿atemoriza un poco la palabra finanzas al principio? en una librería, aprendí muchísimo acá. Mi origen es muy humilde
¿Es algo a lo que te vas acostumbrando?
y acá tuve la posibilidad de crecer. En esa época no había compu-
tadoras y en el sindicato aprendí a utilizarlas… muchas cosas me
Nunca sentí temor en ese sentido. Nunca me intimidé, incluso cuan- pasaron en todos los años aquí vividos. Me quedo con el trato de
do entré era muy chiquita, entonces siempre sentí todo muy normal.
la gente y el poder acompañarlos hasta en los momentos más difí-
ciles. Siempre tuve en claro que la prioridad son los empleados de
comercio.
¿Cómo haces para estar hace 35 años en el mismo lugar y no
sentirlo rutinario o cansarte?
Creo que es porque con el transcurso de los años pasé por distintos
retos. Cada inestabilidad económica del país fue complicada: Cuan-
do pasamos por la hiperinflación, en el gobierno de Raúl Alfonsín,
fue difícil. Me acuerdo que entraba a la mañana y veía un precio,
pero cuando salía a la noche era el doble o más. Fue una situación
realmente compleja, muy complicada, pero por suerte la pudimos
sobrellevar.
Después vino (Carlos) Menem, la crisis del 2001… siempre hubo mo-
mentos en donde tuvimos que sortear las cosas a los ponchazos.
Decías que tuviste momentos ingratos y otros satisfactorios,
¿por qué?
Y, por ejemplo, porque en los momentos malos, económicamente
hablando, es difícil cumplir con todas las obligaciones. Transmitir
esas cosas no es fácil. Hubo gente que se enojó otra que me insul-
tó… era la única voz que escuchaban y la cara que veían.
Pero, después, hay cosas lindas que me pasaron. A veces vienen
adultos mayores, a quienes hemos ayudado, y me traen un regalito
74